El Nano, Sinceramente Mío, quiero decir, Tuyo
jueves, octubre 25, 2007
martes, octubre 16, 2007
jueves, octubre 11, 2007
martes, octubre 09, 2007
domingo, octubre 07, 2007
domingo, septiembre 30, 2007
No encontrarás las huellas en mis manos,
ni el silbido voraz, ni los caminos
donde fuera a parar todo aquel sueño
que consteló el destino en el pasado.
No sabrás de las nubes que crujieron
con cada chaparrón inesperado,
ni del canto del pájaro nocturno
encerrado en la jaula del infierno.
No sabrás de mi voz, que te buscaba
repitiendo tu nombre como un rito,
ni del llanto feroz de los espejos,
o la violencia de los entredichos.
No entenderás de rosas ni de canto,
de auroras clandestinas en mi tierra,
donde pace el cordero milenario
que transita el final de toda guerra.
Y para terminar, no sabrás nunca
que amándote, te amé como utopía:
que el concretar el sueño es sacrilegio,
y por eso te dejo; es mi partida.
ni el silbido voraz, ni los caminos
donde fuera a parar todo aquel sueño
que consteló el destino en el pasado.
No sabrás de las nubes que crujieron
con cada chaparrón inesperado,
ni del canto del pájaro nocturno
encerrado en la jaula del infierno.
No sabrás de mi voz, que te buscaba
repitiendo tu nombre como un rito,
ni del llanto feroz de los espejos,
o la violencia de los entredichos.
No entenderás de rosas ni de canto,
de auroras clandestinas en mi tierra,
donde pace el cordero milenario
que transita el final de toda guerra.
Y para terminar, no sabrás nunca
que amándote, te amé como utopía:
que el concretar el sueño es sacrilegio,
y por eso te dejo; es mi partida.
viernes, septiembre 21, 2007
Primavera...Primavera...
Asomando en el espíritu
un temblor de madreselvas
que juega a las escondidas
con el rayo más travieso,
surtiendo un efecto raro
entre los miles de aromas
y los cientos de colores
que se disputan el podio.
Primavera...Primavera,
que nos blanquea la sangre,
que nos nutre de promesas
y nos sacude los odios.
Asomando en el espíritu
un temblor de madreselvas
que juega a las escondidas
con el rayo más travieso,
surtiendo un efecto raro
entre los miles de aromas
y los cientos de colores
que se disputan el podio.
Primavera...Primavera,
que nos blanquea la sangre,
que nos nutre de promesas
y nos sacude los odios.
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