viernes, agosto 01, 2008

jueves, julio 24, 2008

Tendrá la aurora un olor a tierra mojada. Los pájaros sabrán del amanecer y lo saludarán trinando.
Las nieves de otras latitudes no ensombrecerán un ápice al rotundo sol.
Las playas serán nidos de paz.
Cada montaña habrá aprendido a ser parte de una sinfonía.
Los oráculos señalarán el infinito.
Y los ángeles tendrán cara. Y el planeta ya no tendrá cruz.

martes, julio 15, 2008

Hechas todas las tareas que el caso requiere, acomodada cada cosa en su sitio, es decir, en el sitio donde yo puedo encontrarla, que parece a simple vista un sitio cualquiera; cursadas ya todas las invitaciones para el gran evento cósmico que significa celebrarme a mí misma; celebrarme por Ser, que no es poco: desechados de un plumazo todos los rencores y los deseos de venganza acumulados hasta el día de la fecha: abiertas ya todas las ventanas del alma, y cerradas con doble llave las puertas que dan al recinto de oro donde ha de producirse el acontecimiento; apagado el celular, así como la compactera; habiéndome cerciorado de que las chicas están mirando una película y que, por ende, no interrumpirán, me dispongo a abrir de par en par mis oídos y mi corazón, para mi cita con el Nano en Radio Gaudí, ahorita mismo, nomás.

jueves, julio 03, 2008

Y cundirá la luz por el planeta.
Y todo lo que fue sombras
será olvido.
Habrá un lugar de Luz
en cada alma,
y un corazón sin cruz
en cada pecho.
Habrá una Humanidad
que se respete,
y por primera vez
en veinte siglos,
rimará con Dignidad,
aun sin forzarlo.
Y el temido final
será el Principio.

jueves, junio 26, 2008

Pingüinos: una delicia...

lunes, junio 23, 2008

Un hermosísimo poema de Santiago Merino, tomado del grupo Red Mundial de Luz, que hace referencia a la vuelta del mundo a la orilla de la Vía Láctea:

Las estrellas en tus ojos
Guiñan resplandores
Con el azul cielo mío,
En esta grandiosa danza
De atracciones y empatías,
En que las turbulencias
De mis océanos
Se encuentran pastando ya
Sobre el verdor
De tus praderas,
Como los unicornios
Que fulguran
Sobre el oleaje,
En este amanecer
Que sincroniza
Nuestros tiempos
Y hace converger
En armoniosa sintonía
La dinámica nueva
De tus anhelos
Y los míos,
Para impulsar
Aguas y vientos
Sobre el Velero
De tus mares;
Nos acoplamos con la Vía Láctea,
Ella ha extendido el Brazo de Orión,
Y la mano de Orión ha elevado
Hacia el nuevo cielo
nuestra esfera azul;
Como pan recién sacado del horno
Tengo los últimos CDs para introducir
Los pies dentro de las aguas de tu rio,
Vamos a calentar la pista
Con salsas y merengues,
Sangre nueva vigorizada,
Te lo dije antes,
Nosotros existimos para Dios,
Y El existe para nosotros,
y le he prometido fecundidad.
Ah, perdona mis lluvias
Sobre tus orillas,
los cantos del jilguero,
Tu los habías olvidado,
Ha pasado tanto tiempo…

viernes, junio 20, 2008

Un poema luminoso del gran Mario Benedetti:

¿Qué pasaría si un día despertamos dándonos cuenta de que somos mayoría?
¿Qué pasaría si de pronto una injusticia,sólo una, es repudiada por todos,todos que somos todos, no unos,no algunos, sino todos?
¿Qué pasaría si en vez de seguir divididos nos multiplicamos, nos sumamos y restamos al enemigo que interrumpe nuestro paso?
¿Qué pasaría si nos organizáramos y al mismo tiempo enfrentáramos sin armas, en silencio, en multitudes,en millones de miradas la cara de los opresores,sin vivas, sin aplausos, sin sonrisas,sin palmadas en los hombros,sin cánticos partidistas,sin cánticos?
¿Qué pasaría si yo pidiese por vos que estás tan lejos,y vos por mí que estoy tan lejos,y ambos por los otros que están muy lejosy los otros por nosotros aunque estemos lejos?
¿Qué pasaría si el grito de un continente fuese el grito de todos los continentes?
¿Qué pasaría si pusiésemos el cuerpo en vez de lamentarnos?
¿Qué pasaría si rompemos las fronteras y avanzamos, y avanzamos,y avanzamos, y avanzamos?
¿Qué pasaría si quemamos todas las banderaspara tener sólo una,la nuestra, la de todos,o mejor ninguna porque no la necesitamos?
¿Qué pasaría si de pronto dejamos de ser patriotas para ser humanos?
No sé... me pregunto yo,¿qué pasaría?
(Mario Benedetti)