Una belleza: el Nano y Presuntos Implicados. Te Recuerdo Amanda.
viernes, marzo 27, 2009
domingo, marzo 22, 2009
Y florecerán las heladeras...
Un duende rosa libará las células
de muertos de ocasión.
Han de resucitar los renacuajos
hundidos en el filo de tu espasmo,
para espantarte de pura presencia,
mientras sigas haciéndole asco a los milagros.
Jugarán los avestruces en las azoteas.
Una azalea levantará tus cruces,
para arrojarla (ayer) a retaguardia,
para burlar al fin el acabóse.
Y se encenderán las caras:
caras de culo, caras de vinagre;
así es, señor: de ésta sí que no se salva nadie.
Bailarán los gatos y las perras
el nuevo blues que atropella las macetas.
Los lunáticos pedirán prensa.
Los descensores entrarán en huelga.
Se juega al todo o nada la alegría:
pasen y vean. Se remata una tía.
La oferta de billetes averiados,
y la calesita de deudas pendientes,
se limpiará la boca antes de hablarnos,
se lavará la frente. Porque florece,
en mi ritual pagano,
la prédica sedienta de tu verso,
donde uno más dos son siempre cuatro,
donde salen a hablar hasta los huesos.
Transeúnte de la vida, hidalgo, espejo:
te quiero desde antes de recordarlo.
Con nubes en los ojos, y un cerrojo en la boca.
Te quiero para siempre, y sin horarios.
Un duende rosa libará las células
de muertos de ocasión.
Han de resucitar los renacuajos
hundidos en el filo de tu espasmo,
para espantarte de pura presencia,
mientras sigas haciéndole asco a los milagros.
Jugarán los avestruces en las azoteas.
Una azalea levantará tus cruces,
para arrojarla (ayer) a retaguardia,
para burlar al fin el acabóse.
Y se encenderán las caras:
caras de culo, caras de vinagre;
así es, señor: de ésta sí que no se salva nadie.
Bailarán los gatos y las perras
el nuevo blues que atropella las macetas.
Los lunáticos pedirán prensa.
Los descensores entrarán en huelga.
Se juega al todo o nada la alegría:
pasen y vean. Se remata una tía.
La oferta de billetes averiados,
y la calesita de deudas pendientes,
se limpiará la boca antes de hablarnos,
se lavará la frente. Porque florece,
en mi ritual pagano,
la prédica sedienta de tu verso,
donde uno más dos son siempre cuatro,
donde salen a hablar hasta los huesos.
Transeúnte de la vida, hidalgo, espejo:
te quiero desde antes de recordarlo.
Con nubes en los ojos, y un cerrojo en la boca.
Te quiero para siempre, y sin horarios.
jueves, marzo 05, 2009
miércoles, marzo 04, 2009
viernes, febrero 20, 2009
Las imágenes dan paso a los sonidos, y en una vieja calesita escondida en un rincón de mi memoria, se escucha el tintineo de los cascos de los caballitos de madera, subiendo y bajando, interminablemente, hasta dar vuelta a la rueda que acabará por pararse.
Una mezcla de canciones bulle en mi oído ante esa sensación de déjà vu de la imagen en mi cabeza. Y en mis orejas.
Muevo un poco la antes citada (cabeza), y de allí emergen ahora, como mágicamente, un gusano loco y un tren fantasma. Al primero me subo sin dudarlo. Me encanta corcovear sobre el gusano delirante.
Al tren fantasma, en cambio, no me le animo. Como diría un paisano, no son moco 'e pavo los fantasmas que uno lleva adentro, como para que encima le agreguen fantasmas en vivo y en directo...
Finalmente desdeña mi vuelo panorámico por un día de mi infancia aquella montaña rusa tan amenazante, y me entretengo jugando al juego más aceptable de los que encuentro camino a la salida.
Ya está.
La recorrida me deja otra vez acá, sentada frente a la máquina, boquiabierta y preguntándome dónde se había escondido, durante taaanto tiempo, mi niñez.
Una mezcla de canciones bulle en mi oído ante esa sensación de déjà vu de la imagen en mi cabeza. Y en mis orejas.
Muevo un poco la antes citada (cabeza), y de allí emergen ahora, como mágicamente, un gusano loco y un tren fantasma. Al primero me subo sin dudarlo. Me encanta corcovear sobre el gusano delirante.
Al tren fantasma, en cambio, no me le animo. Como diría un paisano, no son moco 'e pavo los fantasmas que uno lleva adentro, como para que encima le agreguen fantasmas en vivo y en directo...
Finalmente desdeña mi vuelo panorámico por un día de mi infancia aquella montaña rusa tan amenazante, y me entretengo jugando al juego más aceptable de los que encuentro camino a la salida.
Ya está.
La recorrida me deja otra vez acá, sentada frente a la máquina, boquiabierta y preguntándome dónde se había escondido, durante taaanto tiempo, mi niñez.
jueves, febrero 12, 2009
ASOMBRO
Todo lo que se me ocurre decir es que mi alma está tan nublada como el día. Acuden recuerdos a mi mente que flota por entre las distracciones del momento. De repente, una estela de novedades dejada por el suspiro de una vecina, me lleva a otros puertos, a otras disquisiciones, a otras teorías, a un océano distinto.
El mar de mar de mis dudas se somete a esa cometa que surca el espacio derrumbando temores, y de mis manos vacías emerge una paloma: acabo de debutar como prestidigitadora. La maga de Cortázar entendía poco de datos y muchísimo de sensaciones. La maga en que estoy trasmutando entiende sólo de asombro.
No sabe dónde se gesta la maravilla, pero asiste a ella, no como la artífice, sino como la primera sorprendida.
Un aluvión de aplausos etéricos pintael cielo de roko...¿o serásimplemente la horadel atardecer? Cuando aprendemos a convivir con la maravilla, todo se transforma en un milagro: ya no hay atardeceres, sino cuadros que la Naturaleza pinta en nuestras pupilas asombradas. Ya no hay pájaros, sino coros celestes saludando nuestro paso. Ya no hay conocidos que nos dicen buenas tardes,sino ángeles disfrazados de humanos haciendo más llevadero nuestro tránsito por este insólito planeta azul.
Todo lo que se me ocurre decir es que mi alma está tan nublada como el día. Acuden recuerdos a mi mente que flota por entre las distracciones del momento. De repente, una estela de novedades dejada por el suspiro de una vecina, me lleva a otros puertos, a otras disquisiciones, a otras teorías, a un océano distinto.
El mar de mar de mis dudas se somete a esa cometa que surca el espacio derrumbando temores, y de mis manos vacías emerge una paloma: acabo de debutar como prestidigitadora. La maga de Cortázar entendía poco de datos y muchísimo de sensaciones. La maga en que estoy trasmutando entiende sólo de asombro.
No sabe dónde se gesta la maravilla, pero asiste a ella, no como la artífice, sino como la primera sorprendida.
Un aluvión de aplausos etéricos pintael cielo de roko...¿o serásimplemente la horadel atardecer? Cuando aprendemos a convivir con la maravilla, todo se transforma en un milagro: ya no hay atardeceres, sino cuadros que la Naturaleza pinta en nuestras pupilas asombradas. Ya no hay pájaros, sino coros celestes saludando nuestro paso. Ya no hay conocidos que nos dicen buenas tardes,sino ángeles disfrazados de humanos haciendo más llevadero nuestro tránsito por este insólito planeta azul.
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