Los puños en la mesa.
La comida pasada.
El recuerdo de un hada
que traía sorpresas.
La juventud vetusta,
el viernes con antenas,
las cadenas que te atan
a tu vieja condena.
La rutina, esa sierpe
que se sirve con vino;
con cubierto elegante
y con mantel de hilo.
La rutina: ese fiasco
que se asoma en retazos,
devanando los restos
de abriles más lozanos.
La rutina: ese puente
a algo más que la nada;
la pasión repetida...
como comida usada.
miércoles, abril 11, 2007
viernes, abril 06, 2007
Una niebla traviesa
te sustrae del tiempo,
y en el campo mojado
por donde van tus pasos
enredando las nubes
una estrella de nieve
hace estragos solemnes
en el cielo de invierno,
que yo ahora no veo.
Mientras cae la noche
torpe, sobre los álamos,
destejiendo la trenza
de la tarde ya muerta.
Un colibrí extraviado
se suspende en el aire,
a la hora en que el nido
no debe estar vacío.
Y un canto de añoranza
atraviesa el espacio,
para dar en el blanco
del corazón esclavo.
te sustrae del tiempo,
y en el campo mojado
por donde van tus pasos
enredando las nubes
una estrella de nieve
hace estragos solemnes
en el cielo de invierno,
que yo ahora no veo.
Mientras cae la noche
torpe, sobre los álamos,
destejiendo la trenza
de la tarde ya muerta.
Un colibrí extraviado
se suspende en el aire,
a la hora en que el nido
no debe estar vacío.
Y un canto de añoranza
atraviesa el espacio,
para dar en el blanco
del corazón esclavo.
sábado, marzo 31, 2007
Cuando todo se inunda,
y es preciso
construir puentes,
socavar las almas,
cuando todo se agrieta,
y por los poros
aparecen paisajes subterráneos,
cuando todo se estira,
y el adentro
se asemeja a una cárcel
no enrejada,
surge en mi mente,
a la que sopla un hada,
tu presencia tranquila,
tu contorno,
tu lápiz y papel,
tus marejadas,
el atisbo de tu voz,
un beso que se fue,
más hielo,
nada.
y es preciso
construir puentes,
socavar las almas,
cuando todo se agrieta,
y por los poros
aparecen paisajes subterráneos,
cuando todo se estira,
y el adentro
se asemeja a una cárcel
no enrejada,
surge en mi mente,
a la que sopla un hada,
tu presencia tranquila,
tu contorno,
tu lápiz y papel,
tus marejadas,
el atisbo de tu voz,
un beso que se fue,
más hielo,
nada.
lunes, marzo 26, 2007
Extraviar los rumbos sin permiso.
Echar a volar el duende del silencio.
Esconderse en un jardín de risas.
Entender el murmullo de los vientos.
Coronar madreselvas con los ojos.
Cantar sin que se espanten los vecinos.
Concebir una tregua y un destino
cambiando el derrotero de los pasos.
Desmembrar a los monstruos de la siesta.
Descubrir la virtud de los zaguanes.
Deslindar un secreto de una pena.
Darles la bienvenida a los romances.
Echar a volar el duende del silencio.
Esconderse en un jardín de risas.
Entender el murmullo de los vientos.
Coronar madreselvas con los ojos.
Cantar sin que se espanten los vecinos.
Concebir una tregua y un destino
cambiando el derrotero de los pasos.
Desmembrar a los monstruos de la siesta.
Descubrir la virtud de los zaguanes.
Deslindar un secreto de una pena.
Darles la bienvenida a los romances.
jueves, marzo 22, 2007
Me pregunto qué queda de tanto vuelo,
tanto sueño remoto, tanta esperanza fresca.
Me pregunto qué queda de tus canciones,
y aquel himno a la vida que eran tus letras.
Ahora todo se reduce y se atomiza,
se vuelve doméstico y cercano.
Nada de aquellos viajes de ultramar
donde tu musa soñaba con mis manos.
Estruendo en mi cabeza: diez mil cristales
astillándose al tiempo que te despiden,
y te ven irte, fresco, como si nada,
como si lo vivido fuera cenizas.
Dónde está, mago bendito de mi alborada,
tu varita de versos al por mayor.
Dónde, tu estela sabia, tu sabia huella,
que edificó mi rumbo con un rumor.
tanto sueño remoto, tanta esperanza fresca.
Me pregunto qué queda de tus canciones,
y aquel himno a la vida que eran tus letras.
Ahora todo se reduce y se atomiza,
se vuelve doméstico y cercano.
Nada de aquellos viajes de ultramar
donde tu musa soñaba con mis manos.
Estruendo en mi cabeza: diez mil cristales
astillándose al tiempo que te despiden,
y te ven irte, fresco, como si nada,
como si lo vivido fuera cenizas.
Dónde está, mago bendito de mi alborada,
tu varita de versos al por mayor.
Dónde, tu estela sabia, tu sabia huella,
que edificó mi rumbo con un rumor.
martes, marzo 20, 2007
Mareas de besos perdidos
nadan en mi boca, seca,
mientras tu estela se aleja
por universos distintos.
Tu voz, la más extrañada,
tu cara, la más querida,
el repaso de mi vida
y este gusto casi a nada...
Los recovecos del tiempo
mintiéndome vidas nuevas;
tu caricia ya remota
en un barco que zarpó.
No sé quién es, si soy yo,
no sé si vos te alejaste,
no sé en qué oscuros trances
se perdió el contacto ayer.
Solo sé que fui mujer
en los brazos del delirio,
y que en mi boca, mil vidrios
juegan al asesinato,
mientras me escondo y me escapo
de tu indiferencia nueva,
en la cueva de tus ojos
que me miran sin estrellas.
nadan en mi boca, seca,
mientras tu estela se aleja
por universos distintos.
Tu voz, la más extrañada,
tu cara, la más querida,
el repaso de mi vida
y este gusto casi a nada...
Los recovecos del tiempo
mintiéndome vidas nuevas;
tu caricia ya remota
en un barco que zarpó.
No sé quién es, si soy yo,
no sé si vos te alejaste,
no sé en qué oscuros trances
se perdió el contacto ayer.
Solo sé que fui mujer
en los brazos del delirio,
y que en mi boca, mil vidrios
juegan al asesinato,
mientras me escondo y me escapo
de tu indiferencia nueva,
en la cueva de tus ojos
que me miran sin estrellas.
viernes, marzo 16, 2007
Un poema más de Raffaello:
NOCTURNO PROLONGADO EN MI CIUDAD
Todo signo
sensible al llamado de la mùsica
se une en un abrazo
,casi mìstico
crepùsculode aguas ausentes
que fluyen tranquilasen su cauce frìo
y bajo sus puentes de hielo,
donde el suenho se desesperao sofoca a veces
su penaen una lìnea blancade lùcido èxtasis sin retorno
eso tambièn es mi ciudad:
sobre todo cuando el sol empieza a perderse
detràs de los àrboles de un parque de San Niccolò
para acabar agònico su palabramàs allà de "L' Indiano"...
Y tambièn la luna es mi ciudad
cuando sobre San Miniato vigila
y en pensamientos inmòviles extingue su trayectoria,
y va afilando sensaciones
al cristal de los inviernos que se fueron...
Y yo tambièn soy mi ciudad
cuando cruzo "Santa Trìnita"
y me pierdo por las calles llenas de limpia soledad
esperando que abra el primer bar
en San Frediano
para desayunarme,
esperando que suba el sol para acostarme,
esperando que llegue tu SMSpara dormirme...
Firenze, 4 Febbraio 2007
Raffaello
NOCTURNO PROLONGADO EN MI CIUDAD
Todo signo
sensible al llamado de la mùsica
se une en un abrazo
,casi mìstico
crepùsculode aguas ausentes
que fluyen tranquilasen su cauce frìo
y bajo sus puentes de hielo,
donde el suenho se desesperao sofoca a veces
su penaen una lìnea blancade lùcido èxtasis sin retorno
eso tambièn es mi ciudad:
sobre todo cuando el sol empieza a perderse
detràs de los àrboles de un parque de San Niccolò
para acabar agònico su palabramàs allà de "L' Indiano"...
Y tambièn la luna es mi ciudad
cuando sobre San Miniato vigila
y en pensamientos inmòviles extingue su trayectoria,
y va afilando sensaciones
al cristal de los inviernos que se fueron...
Y yo tambièn soy mi ciudad
cuando cruzo "Santa Trìnita"
y me pierdo por las calles llenas de limpia soledad
esperando que abra el primer bar
en San Frediano
para desayunarme,
esperando que suba el sol para acostarme,
esperando que llegue tu SMSpara dormirme...
Firenze, 4 Febbraio 2007
Raffaello
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