domingo, octubre 17, 2010

medio pan y un libro


Locución de Federico García Lorca al Pueblo de Fuente de Vaqueros (Granada). Septiembre 1931.

Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre', piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.

Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.

No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?

¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor', y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!' Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: ‘Cultura'. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.


tomado de: http://red-latina-sin-fronteras.lacoctelera.net/post/2010/09/14/federico-garcia-lorca-medio-pan-y-libro

lunes, agosto 30, 2010

martes, agosto 24, 2010

En un día tan oscuro
busco un poco de tu luz,
mientras siguen los batracios
buscando entrar a palacio.
¿No lo ven? Es natural,:
los batracios, excluidos.
Y con sus saltos de rana
y su croar insolente
le molestan los oídos
a lo que queda de gente.
Además, no vive nadie
que reine en ningún lugar,
en este palacio viejo
donde procuran entrar.
Los sapos se han ido todos.
Reyes y reinas, también.
La nostalgia ocupa todos
los salones de este harén.
Basta, no insista, ranita
que perdió su condición;
la monarquía está muerta,
no hay príncipes de salón.
Vuélvase, vuelva a la charca,
donde brinca y croa bien.
El Edén para los sapos,
el palacio ya no es.

miércoles, agosto 11, 2010

Cuando todo parece encajar, cuando cada pieza del rompecabezas está en su casillero, cuando el dibujo toma forma, cuando no queremos equivocar el próximo paso, a la vista del diseño, un viento fuerte, una patada inesperada, un sacudón para el que estábamos desprevenidos, echa todo por la borda, nuevamente.
Es entonces el momento de armarse de paciencia, y, lentamente, una a una, reacomodar las piezas en su lugar.
Es como con los castillos de arena: una ola violenta tira abajo el trabajo de horas. Entonces qué? Poner manos a la obra nuevamente, construir una y otra vez sobre lo derrumbado, volver a apostar a que sí.

sábado, julio 24, 2010

Sin proponérmelo siquiera, he ido sembrando un caminito de flores para que nadie se pierda en la vuelta a casa.
La vuelta a casa está llamada a ser eso: un cálido reencuentro con aquel nene o aquella nena que fuimos una vez, donde toda la magia se expande y los raspones duran lo que demora un beso en tocarnos la piel.
Entonces aparecen sorpresas desde un reino que creíamos inalcanzable, y que estaba aquí nomás, escondido en un rincón de nuestros corazones. En nuestro reencuentro con la ternura de la infancia,sanamos a ese chiquito, herido porque una vez "creció".

jueves, julio 08, 2010

a dúo con Joaquín

Con la mano aferrando la birome,
y Joaquín de amarguras virginales,
no se planta ni un verso en los canales
que fluyen, habituales, a mi oído.
Perdido por perdido me parece
que Maderas Noruegas excluidas,
la partida perdida va ganando
incontenibles ganas de abrazarte.
Objetan que el Atlántico es profundo,
ancho, enorme, oscuro y prolongado.
Vago por los rincones de la costa
apostando a colarme en un navío.
No hace frío en este invierno raro,
que envidia sin encono a tu verano,
mientras allá lejos, en el Mediterráneo,
tus ojos danzan con la marejada.
Quisiera ser el hada de tu sueño.
El dueño del guión me lo ha impedido.
Filmemos una peli subversiva
en que los dueños sangren por la herida.
Te juego lo que quieras a que cruzo
en océano con un parde aletazos,
y zambullo mis fríos en tu abrazo
y los rumores se mueren de susto.
Cuánto vas a que la pólvora quemada
que el hombre bala abandonó en la puerta
sirve para encender una fogata
que transforma el chimento en letra muerta.
Y ya que se me va acabando el tema
(Joaquín hace silencio en un segundo)
te regalo la sangre de mis venas,
que es tu vino volcándose en mi mundo.

martes, julio 06, 2010

Es mentira que cuenten las razones para entregar sonrisas; señor, señora, las sonrisas sa venden: ¿me compra? Bien, empiece a pagarme entonces. Ese es el trato.
Es mentira que nos haya agarrado súbitamente una fiebre de amor. Vendemos amor al mejor postor.
Mienten los que dicen que tienen programas solidarios; recuerde cuánto le costó pagar esa sonrisa hace un rato.
O tal vez sea mentira que todo esto es mentira. Entonces podremos empezar a conversar...